Piedras

Medicina basada en la evidencia

Medicina-evidencia2

Imagen de un fisioterapeuta atendiendo a un paciente.

El periódico ‘El Mundo’ publicó el 25 de junio un interesante post del médico y periodista José Luis de la Serna, en el que se reflexiona sobre la medicina basada en la evidencia y se aboga por modificar un poco la balanza de las actuaciones médicas, para contrarrestar el excesivo peso de tanto estudio científico.

En el artículo, titulado ‘Medicina basada en la evidencia sí, pero…’, se plantea un interrogante: ¿Por qué la medicina basada en la evidencia -respetando su absoluta importancia-, tiene que incorporar a su quehacer conceptos como son el sentido común, la personalización con cada paciente y la psicosociología del enfermo?

Para intentar responder a esa pregunta, José Luis de la Serna se remonta a los orígenes de este concepto y hace un repaso a su evolución. En este sentido, recuerda que el término anglosajón «Evidence Based Medicine« llegó a la Sanidad hace 20 años dispuesto a arrasar en el sector. En España, poco a poco se impuso la traducción “medicina basada en la evidencia”.

«Lo que este concepto pretendía era categorizar que la medicina es sobre todo ciencia y que las aproximaciones diagnósticas y terapéuticas había que hacerlas siempre con el fundamento de los estudios y trabajos publicados en revistas de impacto, requisito casi indispensable para avalar un acto médico», explica el médico y periodista.

«En esa medicina basada en la evidencia de entonces «no había mucho espacio que tuviera en cuenta otras características del quehacer de la profesión que no están apoyadas por un magno ensayo clínico pero que son también muy importantes, como la experiencia del médico, las características del paciente, los condicionantes socio-psicológicos y económicos que siempre están implicados en una relación médico-enfermo… «, añade.

UN POTENTE TSUNAMI

Desde aquellos inicios, se ha producido lo que José Luis de la Serna califica como un “potente tsunami» y, actualmente, no hay patología, por rara que sea, que no lleve emparejado un protocolo, una guía para diagnosticarla, un algoritmo y que no se trate en base a los estudios que se han publicado.

«Las hay a centenares y una buena parte de los facultativos, sobre todo los más jóvenes, tiene fe ciega en ellas. Las apoyan las agencias regulatorias, las sociedades científicas y, sobre todo, los laboratorios farmacéuticos», destaca el experto, que no duda en reconocer que la medicina basada en la evidencia ha sido uno de los grandes avances de las últimas décadas.

En este sentido, señala que ha conseguido «arrinconar» la improvisación, el «a mí me va bien» de muchos médicos y la arbitrariedad, haciendo avanzar a pasos de gigante el cuidado de la salud.

Sin embargo, y a pesar de estos avances, De la Serna considera que:

«Ha llegado la hora de realizar cierta reflexión crítica que matice lo que quiere decir en todo su contexto esta evidencia, para añadir a ella otras características del paciente y su entorno tan importantes o más, como el mejor de los meta-análisis logrado con los estudios clínicos».

Tal y como recuerda el periodista, la medicina basada en la evidencia también tiene puntos débiles, entre otros que no siempre ha tenido en cuenta el verdadero peso de los ensayos clínicos; que hay un número de estudios aparentemente impresionantes publicados en revistas de máximo prestigio que, teniendo una significación estadística positiva, aportan únicamente ventajas marginales a los tratamientos médicos ya establecidos; que la mayoría de los estudios clínicos se llevan a cabo en poblaciones de enfermos muy específicas y que tienen bastante poco que ver con la realidad o que hay una tendencia al sobre diagnóstico importante.

Por eso, echando mano de un artículo publicado en el último número de la revista ‘British Medical Journal’, en el que se abogaba por modificar un poco la balanza de las actuaciones médicas para contrarrestar el excesivo peso de lo que dice tanto estudio científico, el periodista termina destacando que:

 «Hay que incorporar en uno de los platillos de ese peso el sentido común, el juicio clínico de cada galeno basado en su experiencia, las particularidades características de cada paciente y tener muy en cuenta el cómo vive cada paciente su problema y no sólo qué problema tiene cada paciente».

¿Qué opináis?

Tageadas: , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.