Piedras

Migrañas, cervicalgias, bruxismo, dolores de oído y de espalda, problemas más frecuentes derivados del estrés

Las migrañas, las cervicalgias, el bruxismo, y los dolores de oído y espalda son los problemas más frecuentes sufridos por la población como consecuencia del estrés psicológico prolongado, según el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM). Por esta razón, ha dedicado el vídeoconsejo del mes de noviembre de la campaña “12 meses, 12 consejos de salud”, a las recomendaciones que hay que seguir para combatir el estrés.

Según el órgano representante de los fisioterapeutas madrileños, el estrés, que no siempre es negativo, provoca un aumento de la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, la respiración y la tensión muscular, entre otros síntomas.

“Estas respuestas, que en principio son normales, se convierten en un problema si se prolongan en el tiempo, ya que producen una serie de alteraciones biomecánicas y físicas que debemos atajar”, informa José Santos, secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.

Además, explica que cuando el organismo está bajo el efecto del estrés psicológico, las células del sistema inmunológico son incapaces de responder al control hormonal. La inflamación está, en parte, regulada por la hormona cortisol, y cuando a esta no se le permite desempañar esta función, pueden incrementarse los niveles de inflamación, lo que juega un papel importante en muchas enfermedades como los trastornos cardiovasculares, el asma, enfermedades autoinmunes, etc.

Por esta razón, Santos incide en que “la búsqueda de estas alteraciones y su correcto tratamiento permitirán que la equilibración física y psicológica del paciente sea más rápida”.

Imagen del videoconsejo Cfisiomad estrés fisioterapia en el que se muestra a un trabajador estresado¿Qué se puede hacer para reducir el estrés?

Para afrontar el estrés de forma positiva, los fisioterapeutas madrileños recomiendan valorar las propias aptitudes a la hora de seleccionar nuestro modo de vida y nuestras actividades, sin exigirnos demasiado, ni plantarnos objetivos inalcanzables. Además, aconsejan prepararse para cada situación esperando de ella lo que va a traer consigo, ni más ni menos.

Por otra parte, hacen hincapié en la importancia de llevar una dieta equilibrada, de realizar ejercicio físico y evitar la sobrecarga de tensiones estresantes. Además, invitan a realizar prácticas de relajación en situaciones de especial agobio o intranquilidad.

Además, para evitar sentirse “muy estresado”, aconsejan programar las actividades diarias sin agobios, no hacer más de una cosa a la vez y no empezar una nueva hasta no haber acabado la anterior.

¿Qué puede hacer la Fisioterapia?

El secretario general del CPFCM informa de que el círculo vicioso que origina los efectos negativos del estrés “puede romperse desde varios frentes, actuando sobre los desencadenantes del estrés, sobre los procesos de valoración cognitiva o sobre sus consecuencias fisiológicas”.

Así, asegura que “aunque los dos primeros frentes deben de ser abordados por un psicólogo, los fisioterapeutas podemos indirectamente estar actuando en los desencadenantes, por ejemplo, cuando gracias a nuestra ayuda alguien recupera su autonomía física, viendo disminuido el dolor o reducido el tiempo de hospitalización”.

Sin embargo, aclara que desde la Fisioterapia “principalmente se actúa sobre las consecuencias fisiológicas del estrés, empleando diversos tipos de técnicas, algunas de las cuales, como las técnicas de relajación o biofeedback se solapan con la psicología”.

En este sentido, informa de que para atenuar las consecuencias del estrés, los fisioterapeutas informan al paciente sobre el proceso de recuperación, fomentando su participación en el planteamiento de objetivos y tratamiento, y les dota de estrategias para controlar determinadas situaciones estresantes, educando sus hábitos posturales para evitar lesiones y dolores musculares y articulares.

Así, explica que, por ejemplo,  “existen técnicas que consisten en educar al individuo para que controle el estado de tensión muscular de las diferentes partes de su cuerpo, mediante la realización de ejercicios de contracción-relajación, u otras relacionadas con la representación mental de las consecuencias motoras de las sensaciones de peso y calor, que activan condiciones nerviosas somáticas y viscerales”.

Además, según Santos, desde la Fisioterapia “se puede ayudar al paciente a adoptar técnicas que permiten normalizar patrones alterados de respiración, ayudando a controlar la profundidad y la frecuencia respiratoria, la postura y el empleo de la musculatura adecuada, y que producen el efecto contrario del estrés y su respiración rápida, superficial e ineficaz”.

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Comentarios: 2

  1. Maria Clavijo Jaén 22 diciembre, 2014 at 8:44 pm Reply

    Me encantaría tener más información al respecto. Llevo un año casi sufriendovdolir de cabeza cervical y también de trapecio derecho.Muchas gracias.

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