Piedras

El bolso de mano no debe superar el 5% del peso de la persona que lo lleva

Joven con bolso
El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) alerta de que cargar excesivamente el bolso de mano, así como llevarlo de manera incorrecta, puede originar patologías cervicales, contracturas de trapecios, problemas de movilidad en los hombros, y/o complicaciones en codos y muñecas. Por este motivo, aconsejan que el peso no exceda el 5% del de la persona que lo lleve, y que se lleve de manera apropiada según su forma y tamaño.

Para los fisioterapeutas el bolso bandolera es “el mejor para evitar dolores”, siempre y cuando no pese demasiado, sea de asa ancha, a ser posible acolchada, y se lleve pegado al cuerpo para evitar balanceos.

Sin embargo, para a quien no le guste este tipo de bolsos, recomiendan elegir uno que pueda llevarse al hombro, con un asa ancha, o dos asas “enrolladas”, e irlo cambiando de hombro a lo largo del día. En este sentido, el secretario general del CPFCM, José Santos, explica:

«Si se carga siempre el bolso sobre el mismo hombro, los músculos de este lado del cuerpo acaban por “alargarse”, y provocan problemas de cuello, hombros y brazos. Además, la persona adquirirá la costumbre de tener el hombro elevado de manera inconsciente aunque no esté cargado, y adoptará una postura incorrecta para compensar este desequilibrio”.

En cuanto al material, el nylon o la lona son más recomendables que la piel porque son más ligeros. Sin embargo, Santos asegura que si se escoge la piel, “es muy importante que el peso se lleve cerca del cuerpo”.

Por otra parte, los fisioterapeutas desaconsejan utilizar bolsos cartera, o que se lleven sobre el antebrazo ya que pueden provocar sobrecargas en las inserciones tendinosas del codo provocando epicondilitis (codo de tenista), acortamiento de la musculatura del brazo, rigidez articular, entre otros. Si se llevaran, y aunque pesen poco, recomiendan ir cambiándolos de brazo o mano cada 10 o 15 minutos. En cualquier caso, recomiendan aligerar lo máximo posible el peso del bolso y mantener los objetos pesados al fondo.

Según un estudio realizado por Pavofrío, más del 78% de las mujeres encuestadas se confesó incapaz de permanecer un día sin su bolso, y casi el 100% afirmó llevar en él, como mínimo, el móvil, las llaves, la cartera y las gafas.

Bolsos de mano y nuevas tecnologías

Según recuerda Santos, un informe realizado por investigadores británicos de la cadena de tiendas Debenhams revela que, en la actualidad, los bolsos de las mujeres pesan un 57% menos que antes de la aparición de gadgets como el iPhone o la Blackberry, ya que en muchos casos estos aparatos han reemplazado al uso (y la carga) de ‘laptops’, agendas de papel o teléfonos móviles más grandes.

Sin embargo, a mitad de los 90 y según esta misma investigación, la llegada de los móviles añadió un extra de 247 gramos al peso de los bolsos, que llegó a elevarse hasta una media de 1,4 kilos.

“Unos 10 años más tarde, el lanzamiento al mercado del iPod le sumó 200 gramos más, peso que siguió incrementándose cuando comenzaron a llevarse ordenadores portátiles en los bolsos, llegando a los tres kilos y medio en 2006 y 2007”, explica el secretario general, añadiendo que en estos años, además, las mujeres también introdujeron como novedad en sus bolsos otros aparatos como cargadores y Mp3.

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1 comentario

  1. Fernando 30 noviembre, 2015 at 6:00 pm Reply

    Interesante información! Gracias por compartirla!

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